El miserable amor. La miseria humana descansa en lo más obscuro de las
almas humanas. La realidad quiere convencernos que la miseria es lo
normal mientras el Sol resplandece y evapora los lágrimas los mercaderes
de religión venden servilletas de fe para hacer ver que que el amor es
puto y miserable.
Mientras el hambre agobia y el miedo ataca la tiranía
se hace normal pero el amor existe en las miradas cómplices de
solidaridad.
Aún en días difíciles el amor a sostenido horas aciagas aun en
terremotos, las columnas de Hércules se vuelven a construir y la época
cambia porque sólo el latido sentido hace la diferencia

